El gato y el pajarito
El gato grande y el pajarito de los siete colores no podían ser amigos. El gato grande era gordo y perezoso. El pajarito de los siete colores tenía una pequeña caja de música en su suave garganta, y todo el día estaba cantado y salando en su jaula.
Esto era lo que cantaba:
Vengo a decir una cosa
Y pongan mucha atención:
El gato grande es tan flojo
Que no caza ni un ratón
Cierto día el pajarito se salió de la jala –él también quería su libertad-, y el gato se propuso desquitarse de sus bromas. Pero cuando ya iba a hacer esto, el pajarito de siete colores abrió su cajita de música y cantó:
Vengo a decir una cosa
Y ponga mucha atención
El gato grande es tan flojo
Que no caza ni un ratón
El gatazo, conmovido, lo abrazó. El pajarito después cogió vuelo y se fue muy lejos, a conocer tierras. Algunas veces regresa y visita al gato grande. Porque desde aquel día en que se abrazaron son los mejores amigos del mundo.
Alarico Gómez, poeta de Barrancas, Estado Monagas, pero realizado en Ciudad Bolívar.
El ajo
El ajo aprieta su puño
Su blanco puño oloroso que enguantan las libélulas no nacidas.
Pero cuando llega a mi casa
Y desnudo sus medialunas de olor
Y reviento su mínimo palomar enloquecido,
El ajo grita por todo el tiempo que estuvo escondido
Entonces sabe
Qué corta resulta la libertad sobre la tierra.
Luz Machado, poeta nacida en Ciudad Bolívar.
Página vista 1 vez desde el 29 de mayo de 2026 por 1 visitante único, principalmente de Estados Unidos.









Comentarios
El gato y el pajarito — No hay comentarios
HTML tags allowed in your comment: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>