Punto y Cero
Punto y Cero fue la página cultural que Mimina Rodríguez Lezama mantuvo por largo tiempo en el “Correo del Caroní” y donde muchas veces se quejó del papeleo y la burocracia que le reducía o negaba el presupuesto a la Casa de la Cultura de Ciudad Bolívar. Yo era de la directiva y recuerdo que en el 2001 le negaron el subsidio por no estar registrado. Eran de tres millones, que al final no llegaron porque la carta de autorización, firmada por toda la Junta Directiva no se había presentado en el registro principal de la ciudad. Todo lo referente al Acta Constitutiva estaba legal, pero, había que registrar la autorización que aportaba un miembro directivo de la institución, Para entonces había una federación que agrupaba a 160 Ateneos y Casas de cultura en todo el país y había pedido 98 millones de bolívares, pero sólo le habían asignado 15 para las actividades de años calendario.
Ese año, 31 de abril de 2001, se abrieron dos salas de exposiciones en la Casa de la Cultura Carlos Raúl Villanueva. En la de pintura se exhibieron obras de los maestros Carlos Rufino Sambrano Ochoa, Arsenio Pasarín Cuesta, José Martínez Barrios y Rafael Torrealba acompañados de sus alumnos: Aída Guerrero, Álida Mejías, Alvaro Sandía, Betzaida Molero, Carlos Carvajal, Doris Ortiz, Edgar Ostos, Erika Salom, Aurora Gladylis Sambrano Vidal, Haidé Requena, José Sancler, Lilian Sánchez, Luis Lizardi, Luis Pérez, Magaly Salazar, Marbelia Cedeño, María Suárez, Miguel Herbonniere, Mirlenc Cabrera, Mirna Maradei, Miyoko Ishi. kawa, Nereida Kawasoe, Miriam Guevara, Tibaire Vicuña, Wilma Carvajal, Yenifer Medina y Zoraida Camacho.
En la Sala de Muñecas de Trapos y Títeres procesados en los talleres que condujo Asia Betancourt, artesana de Angostura, en homenaje póstumo a los titiriteros Genaro Vargas y Víctor Ortiz, como también a Blanca Mathinson, artífice de muñecas caricaturescas que fuere delicia colectiva. Expusieron en: homenaje también a Doña Enma Soto promotora del títere y los titiriteros de lcasa de la Cultura, los alumnos: Marisol Sandoval quien además de su experiencia tallerista se vistió de muñeca en caracterización inducida por la profesora Asia Betancourt, Yelitza García, Leidy Moremno, Angélica Carvajal, Yasmine Sánchez, Rotsen Medina y Soret Mejía, coordinadora de los actos: Ambas salas fueron bendecidos por el sacerdote Tomedes, párroco de Santa Ana.
Sorpresa del acto fue el espectacular Concierto del Grupo Musical Ensamble Orinoco en grandeza y memoria, entre evocaciones de infancia y de sonidos sobre las viejas calles de Angostura. Actuaron esa tardecita de bandola y amor, los ilustres intérpretes que nos cuentan, entre espejos y balandras, los motivos de la fuga astral del Orinoco corriendo con su fiebre fluvial, hacia nunca: «nadie detuvo el rumbo de las Islas El Mar quebró sus redes de cristal», actuaron – repetimos – Ramón Guerra, violín, bandola guayanesa y ukele; José Luis Lara, cuatro y guitarra; Gerson García, bandola llanera y mandolina; Fary Morillo, maracas; Orlando Flores, contrabajo; Luis y Rafael Mata se crecieron con Super Sonidos.









Comentarios
Punto y Cero — No hay comentarios
HTML tags allowed in your comment: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>