Guayana y «el mocho» Hernández
Al año siguiente (1980), Horacio Cabreras Sifontes publica su sexto libro “Guayana y el Mocho Hernández” que abarca a lo largo de dieciséis capítulos los acontecimientos sociales y políticos ocurridos en Guayana desde la llegada del General José Manuel (El Mocho) Hernández en 1888 en calidad de Jefe Civil y Militar del Departamento Roscio del Territorio Federal Yuruary cuyo Gobernador era el General Pedro Vicente Mijares hasta los tiempos del dictador Juan Vicente Gómez.
Era un Jefe Civil y militar sin sueldo, lo cual le dio libertad para desde su propia posición coincidir con los sectores (Sociedad Liberal Democrática) que pedían al Gobierno de Andueza Palacio la reintegración del Territorio del Yuruari a la geográfica del Estado Bolívar. Esta bandera de lucha se vio reiteradamente reflejada en las páginas del Correo del Yuruari, un periódico que se editaba en una imprenta propiedad del General Celestino Peraza, quien llevó de la mano al Mocho Hernández al hato Buen Retiro, propiedad del general Domingo Sifontes, pero que después rompería toda relación con éste por diferencias políticas.
Dada las diferencias con el General Celestino Peraza y la necesidad de continuar sosteniendo primero El Correo del Yuruari y Luego “El Legalista Guasipatense” hubo que fundar un nuevo taller tipográfico, el cual por suscripción popular se adquirió a través de la firma mercantil de Ciudad Bolívar “Dalton & Cia.”.
La lucha sostenida de la Sociedad Liberal Democrática del Yuruari hizo posible la unificación del Estado Bolívar y el derecho a tener representación en el Congreso Nacional. Electo diputado durante el periodo eleccionario resultó José Manuel (El Mocho) Hernández, pero los resultados se alteraron en Upara y se impuso al doctor José Martínez Mayz. El Mocho Hernández denunció el fraude y se fue directamente al Congreso para protestar sin éxito alguno. Así defraudado regresó a Ciudad Bolívar y se puso a conspirar contra el continuismo de Andueza y a favor de la Revolución Legalista que desde su Hato El Totumo en el Guárico alentaba el General Joaquín Crespo. Dada su manifiesta oposición, fue hecho preso en ciudad Bolívar por el Comandante de Armas General Francisco Casañas.
Poco después se le dio la libertad a condición de quedarse tranquilo y no alejarse de Ciudad Bolívar. De todas maneras, se vale de la correspondencia privada con todos sus allegados y amigos, especialmente con el General Domingo Sifontes, para urdir la trama de un levantamiento que en el curso de los acontecimientos políticos nacionales se da en la Provincia de Guayana en 1892 y que tuvo su desenlace decisivo en la Batalla de Orocopiche.









Comentarios
Guayana y «el mocho» Hernández — No hay comentarios
HTML tags allowed in your comment: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>