El enfado del poeta
El único disgusto que tuvo el poeta John Sampson conmigo ocurrió una tarde en el balcón del Gran Hotel Bolívar cuando me invitó a una entrevista sobre el nobel Gabriel García Márquez para una revista que le había encargado el Director de Cultura de la Gobernación, Víctor Medina.
Tenía que ver con la visita sorpresiva de Gabo a Ciudad Bolívar siendo yo la única persona que lo recibió y lo atendió para mostrarle los sitios emblemáticos de la ciudad, especialmente el punto donde supuestamente fue fusilado Piar y que él por simple referencia histórica había narrado en su novela “El General y su laberinto”.
Pues bien, en esas tertulias periodísticas nunca faltan los “Scotch” por lo que ya para terminar le dije maliciosamente al Príncipe de Caripito y Marqués de la Piedra del Medio: “vamos a tomarnos la del estribo, al fin y al cabo, esos tragos no los pagas tú sino el pana Víctor Medina”. Más vale que no, el poeta tomo su bolso de cuero repujado y se marchó levantándose violetamente de la mesa.









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